Nuevo aumento del paro en diciembre en Navarra, que cierra el año con 416 desempleados menos

UGT advierte del aumento del paro en diciembre por cuarto mes consecutivo en la Comunidad Foral y si bien valora que el año se cierre con 416 personas desempleadas menos, subraya que Navarra, con un descenso del 1,30% en el último año, se queda lejos de la disminución del 8,64% registrada en el conjunto nacional.

El sindicato señala que si bien es cierto que Navarra parte de una situación más favorable respecto al número de personas paradas que otras regiones, no deja de ser preocupante la tendencia alcista registrada en los últimos meses en un contexto económico de incertidumbre y que ha dejado el número total de personas desempleadas en 31.610.

Asimismo, los datos del paro del mes de diciembre corroboran nuevamente las desigualdades existentes en el mercado laboral en el que las mujeres representan el 59,74% del total de personas paradas, frente al 40,26% de hombres, lo que hace necesario continuar adoptando medidas para reducir la brecha de género.

Como aspecto positivo, UGT destaca el aumento de la contratación indefinida en este último año desde la aprobación de la reforma laboral. De este modo, los contratos indefinidos desde diciembre del pasado año han aumentado un 108,02%, mientras que la contratación temporal se ha reducido un 33,01%, mejorándose de este modo la calidad del empleo.

Sin embargo, el sindicato considera que a la vista del aumento del desempleo registrado en los últimos cuatro meses no se puede bajar la guardia y reclama al Gobierno de Navarra que intensifique las acciones y continúe ejecutando todas las medidas contempladas en el Plan de Empleo y en el Plan de Políticas Activas de Empleo para continuar en la senda de creación de empleo.

Igualmente, UGT reclama a la patronal incrementos salariales justos y cláusulas de revisión salarial en los convenios colectivas para frenar la pérdida de poder adquisitivo de las personas trabajadoras. Es imprescindible acometer subidas salariales para evitar que los trabajadores y las trabajadoras paguen las consecuencias de una coyuntura económica forzada por la situación internacional y para evitar que se produzca una desaceleración de la economía.