Navarra no puede permitirse quedarse en el andén
Fecha: 27 Feb 2026
En los últimos días hemos vuelto a leer un artículo que presenta a la Plataforma Pro TAV Navarra como una suerte de “viejo corralito foral”, un lobby opaco que pretende imponer una infraestructura innecesaria al conjunto de la ciudadanía, justo coincidiendo con una manifestación en la que sólo se vertían insultos y descalificaciones contra el proyecto, la plataforma y algunos de las organizaciones que la componemos. Y justo unos días después de que la sede de UGT Navarra volviera a ser objeto de un atentado: una pintada cobarde que nos retrotrae a los días más oscuros de nuestra democracia.
Como secretario general de UGT Navarra no puedo ni quiero dejar pasar esa caricatura interesada y considero necesario responder de forma argumentada, con respeto pero con firmeza, a las afirmaciones y críticas que se vierten sobre una iniciativa que defiendo como imprescindible para el futuro de nuestra tierra: la Plataforma Pro TAV Navarra.
Cuando se sustituyen los argumentos por etiquetas, el debate público se empobrece. Y Navarra no puede permitirse debates empobrecidos cuando lo que está en juego es su posición económica, su cohesión territorial y social y su futuro industrial y de empleo.
Desde la Unión General de Trabajadoras y Trabajadores de Navarra (UGT Navarra) hemos asumido con orgullo nuestra adhesión y participación en esta plataforma porque creemos en la transformación social y económica que puede suponer una mejora profunda de las infraestructuras ferroviarias en nuestra comunidad. Y también porque creemos que Navarra necesita un debate serio, informado y constructivo, no una repetición de estereotipos del pasado y eslóganes sin argumentos, o incluso de insultos y descalificaciones.
La Plataforma Pro TAV Navarra no es un club cerrado ni una conspiración empresarial. Es un espacio plural de 50 entidades —empresariales, profesionales, culturales, sociales y también sindicales— que han decidido expresar con claridad que quieren que Navarra deje de ser una comunidad aislada ferroviariamente hablando y que participe plenamente en los grandes corredores europeos hacerlo de forma pública y abierta. Que sectores diversos coincidan en la necesidad de mejorar nuestras infraestructuras ferroviarias no es sospechoso; es significativo.
En democracia, la sociedad civil se organiza para defender proyectos que considera estratégicos, pero esto no es un intento de manipulación ni de presión, sino una expresión de voluntad social y colectiva. Lo hacen quienes se oponen al TAV y lo hacemos quienes lo defendemos. La diferencia es que nosotros lo hacemos sin insultar ni descalificar; lo hacemos de forma pública, con argumentos y con una propuesta concreta: integrar definitivamente a Navarra en la red ferroviaria europea.
Presentar esa acción colectiva como un “corralito” es una falta de respeto a las entidades y personas que, desde posiciones muy distintas, han decidido comprometerse con el futuro de esta tierra. Algunos sugieren que el TAV no beneficia a la mayoría de la población y que, más bien, responde a intereses empresariales o técnicos. Esta perspectiva ignora por completo el alcance real del proyecto, que no es solo técnico, sino social y territorial.
Para UGT Navarra, el TAV representa también una oportunidad para reorganizar redes de transporte que conecten mejor nuestra comunidad, haciendo accesible el empleo, la formación, los servicios públicos y las oportunidades culturales a toda la población.
Una red ferroviaria bien planificada vertebra el territorio, conecta comarcas, facilita la movilidad laboral y mejora el acceso a servicios públicos. Vivir en un pueblo no puede significar menos oportunidades que vivir en la capital. Esa es una cuestión de justicia social, no de marketing.
Desde UGT defendemos que las infraestructuras públicas deben reducir desigualdades, no perpetuarlas. Precisamente por eso participamos en la plataforma: para garantizar que el desarrollo ferroviario se haga con visión social, no exclusivamente técnica.
No negamos el derecho a discrepar. El debate es legítimo y necesario. Pero un debate serio exige propuestas, datos y alternativas viables. No basta con desacreditar a quienes defienden una posición distinta.
La Plataforma Pro TAV Navarra no pretende imponer, sino impulsar. No pretende silenciar, sino ordenar el debate y exigir compromisos claros, transparencia y planificación rigurosa.
Navarra tiene ante sí una decisión estratégica. Puede avanzar hacia una integración plena en el sistema ferroviario europeo o puede quedarse atrapada en discusiones estériles mientras otros territorios consolidan su posición.
Nosotros lo tenemos claro: el futuro no se construye con consignas, sino con infraestructuras, empleo y visión de largo plazo. Y Navarra no puede permitirse quedarse en el andén.