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Los efectos laborales de la pandemia se ceban con los jóvenes, que acaparan el 51,2% del empleo perdido en Navarra en el primer semestre y el 73,7% del aumento del paro

11/08/2020

Si la crisis económica de 2008 ya había causado estragos en la juventud trabajadora de Navarra, los efectos de la crisis sanitaria del covid-19 han terminado de darle la puntilla. El 51,2% del empleo destruido en este primer semestre y el 73,7% del aumento del paro corresponden a jóvenes menores de 34 años. Entre ambas crisis se han llevado por delante 50.200 empleos jóvenes, casi la mitad (el 46,4%) de los existentes hace doce años.

En los seis primeros meses de este año se han destruido en Navarra un total de 16.200 empleos, de los que 8.300, el 51,2%, corresponde al tramo de edad de entre 16 y 34 años. En el mismo periodo, el número de personas desempleadas se ha incrementado en 1.900, de las que 1.400, el 73,7%, son también personas jóvenes.

Estas cifras, recogidas en el informe anual elaborado por la UGT con motivo de la celebración el 12 de agosto del Día Internacional de la Juventud, ponen de manifiesto hasta qué punto los efectos económicos y laborales de la pandemia provocada por el covid-19 han golpeado a nuestra juventud trabajadora.

La presentación del informe ha corrido a cargo de Marisol Vicente, Secretaria de Política Sindical de la UGT de Navarra, y Borja Paredes, responsable de Juventud del sindicato.

“Lo peor de esta nueva crisis es que llega cuando todavía empleo juvenil no se había recuperado de la devastadora crisis de 2008”, ha afirmado Marisol Vicente, que ha recordado que el informe publicado por el sindicato el año pasado por estas fechas “ya subrayaba que todavía faltaban por recuperar 36.900 empleos jóvenes, un 35% de las personas jóvenes ocupadas en el año en que se desató la anterior crisis”.

Por tanto, el balance total de empleo juvenil destruido en Navarra entre los meses de junio de 2008, cuando había 108.200 personas ocupadas de entre 16 y 34 años, y junio de 2020, con 58.000 ocupados en dicho tramo de edad, eleva la cifra a 50.200 puestos de trabajo destruidos, un dato que representa la pérdida del 46,4% de la población joven ocupada hace doce años, once puntos más que hace un año.

En cuanto a la evolución del paro, y aunque los datos de aumento del desempleo todavía están amortiguados por los ERTE de fuerza mayor, en el primer semestre de este año el número de personas desempleadas en Navarra se ha incrementado en 1.900, de las que 1.400 corresponden al tramo de edad de entre 16 y 34 años. Es decir, que la población trabajadora joven ha acaparado un 73,7% del aumento del paro registrado en nuestra Comunidad entre enero y junio de este año.

De hecho, mientras el número total de personas desempleadas se ha incrementado un 6,6%, pasando de 28.500 en diciembre de 2019 a 30.400 este pasado mes de junio, el número de jóvenes en paro ha aumentado un 12%, pasando en el mismo periodo de 11.700 a 13.100.

Con estos datos, las personas jóvenes representan en este momento el 43,09% del total de desempleados de Navarra, cuando hace un año representaban el 32,37%.

En términos de tasa de paro, la correspondiente a menores de 25 años se eleva al 33,33%, una cifra que triplica la tasa de paro del conjunto de Navarra, que se sitúa en este momento en el 10,08%.

Por el contrario, la tasa de empleo de los menores de 25 años (17,70%) es 32,4 puntos inferior a la tasa de empleo del conjunto de Navarra (50,12%).

LOS DATOS DE LA DESIGUALDAD

Junto a la fuerte destrucción de empleo joven, el informe subraya que la precariedad, plasmada en unas elevadas tasas de temporalidad y trabajo a tiempo parcial, la escasa duración de los contratos, la desprotección en situaciones de desempleo y la brecha salarial por razón de edad, dibujan los perfiles de la situación de desigualdad de las personas jóvenes en el mercado laboral de Navarra.

El informe de la UGT pone de manifiesto que el empleo de los jóvenes se realiza en peores condiciones de trabajo que las que rigen para el conjunto de la población trabajadora. Así, independientemente de la edad que tenga una persona joven en el momento de incorporarse al mercado laboral, el trabajo al que se accede, sobre todo en la primera experiencia laboral, se caracteriza por unas condiciones de precariedad absolutas.

“El primer dato que evidencia la precariedad juvenil es la temporalidad, ha subrayado Vicente, que con cifras del segundo trimestre de 2020 alcanza a un 47,24% de la población trabajadora menor de 34 años, un porcentaje que duplica ampliamente la tasa de temporalidad del conjunto de Navarra, situada en el 20% en las mismas fechas. Y entre los menores de 25 años, el porcentaje de quienes tienen una relación laboral de carácter eventual se eleva al 74%”.

“Pero los jóvenes navarros, ha dicho, no sólo sufren una elevada temporalidad, sino también una reducida duración de sus contratos”. El informe pone de relieve que un 48,18% de los jóvenes navarros con contrato eventual tiene una relación laboral inferior a un año, frente a solo un 5,1% que ha logrado suscribir contratos de trabajo de duración superior a un año.

Un tercer indicador de la precariedad que afecta a los jóvenes es el porcentaje de los que trabajan a tiempo parcial, en su inmensa mayoría de manera involuntaria, que en el segundo trimestre de este año se situaba en el 20,34%, 6,8 puntos por encima de la media de Navarra. En el caso de los jóvenes con contrato eventual, la parcialidad alcanza al 30%.

Hay otro dato especialmente preocupante, que es el porcentaje de jóvenes navarros desempleados que no percibe ningún tipo de prestación o subsidio y que se eleva al 70,23%, una cifra que explica la situación de dependencia económica en la que se encuentra buena parte de nuestra juventud.

Finalmente, la precariedad y la desigualdad se plasman en unos ingresos por la actividad laboral sensiblemente inferiores a los salarios medios de Navarra.

Concretamente, la brecha salarial para el tramo de edad de entre 25 y 34 años es de 4.153,57 euros respecto al salario medio anual de todas las edades (26.364,75 euros), lo que representa un 15,8% menos.

ENVEJECIMIENTO Y PÉRDIDA DE COMPETITIVIDAD

Para Borja Paredes, “los datos aportados por el informe son motivo la alarma y honda preocupación, especialmente en lo referente a la drástica destrucción de empleo joven”.

“El informe, ha dicho el responsable de Juventud de la UGT, evidencia que el empleo en la franja de población trabajadora joven ha sufrido un doble golpe, ya que sin haber recuperado los niveles de ocupación previos a la crisis de 2008, ha venido esta pandemia a tirar por tierra la lenta creación de empleo juvenil que se estaba produciendo, arruinando las expectativas laborales de las generaciones mejor preparadas de nuestra historia”.

El efecto inmediato de esta doble crisis es un envejecimiento de nuestra población trabajadora, ya que el porcentaje de ocupación de las personas jóvenes de entre 16 y 34 años ha pasado de representar un 36,4% del total de los ocupados en Navarra en 2008 a suponer tan solo un 21,4% en 2020, lo que significa que el peso de la población joven ocupada se ha reducido en más de 15 puntos.

“Este panorama es muy negativo, tanto para la juventud, que no encuentra un horizonte laboral, ni puede emanciparse, como para Navarra, que está perdiendo una fuerza laboral joven y con una alta cualificación, imprescindible para asentar crecimiento económico y para impulsar un modelo productivo más innovador y competitivo”, ha indicado Paredes.

Además, esta situación hace completamente improductiva la inversión educativa que está haciendo Navarra para formar a sus jóvenes, que están siendo expulsados de nuestro mercado laboral y obligados a buscar oportunidades en otras Comunidades Autónomas o países, sobre los que luego revierte el beneficio.

En este sentido, la UGT considera que lo prioritario en este momento es detener la destrucción de empleo joven que está provocando la crisis sanitaria, manteniendo mientras sea necesario la figura del ERTE por fuerza mayor y reforzando la red de protección social, para paliar la angustiosa situación de ese 70% de jóvenes en desempleo que no perciben ningún tipo de prestación o subsidio.

En segundo lugar, el sindicato cree que hay que incidir desde el Plan para la Reactivación de Navarra y desde el Plan de Empleo, que es cada vez más imprescindible, en la generación de puestos de trabajo, en cantidad suficiente y de calidad, para dar respuesta a la sangría laboral que están sufriendo nuestros jóvenes desde hace más de una década. Y en esta apuesta debe jugar un papel fundamental la formación vinculada al empleo, especialmente el sistema de Formación Profesional Dual.

Por último, la UGT apuesta por fortalecer el papel protector de la negociación colectiva sobre las condiciones de trabajo, atendiendo prioritariamente los problemas que padece con mayor intensidad de la población trabajadora más joven: discriminación laboral y salarial, abusos en la contratación temporal y en la contratación en prácticas, falta de regulación del teletrabajo, etc.

“Y para actuar con eficacia desde la negociación colectiva, es necesaria y urgente la derogación de la reforma laboral, restableciendo el equilibrio a las relaciones laborales y devolviendo toda su potencialidad a los convenios colectivos”, ha concluido Borja Paredes.

Evolución de la población ocupada joven en Navarra entre 2008 y 2020

Evolución de la población desempleada joven en Navarra entre 2008 y 2020

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