948 291 292

Noticias

imprimir enviar noticia

Un acuerdo laboral para un tiempo de crecimiento económico

25/07/2018 | Jesús Santos Pérez, Secretario General de la UGT de Navarra

La consecución del cuarto Acuerdo Nacional para el Empleo y la Negociación Colectiva, por parte de las organizaciones empresariales CEOE y CEPYME y de los sindicatos UGT y CCOO, es un importantísimo paso adelante para ir reparando los destrozos que la crisis económica y las reformas laborales han causado en nuestro mercado de trabajo.

Se trata de un acuerdo pensado para un nuevo tiempo de crecimiento económico, que recoge fórmulas solidarias para un reparto más equitativo de la riqueza. Medidas que van a contribuir a una mejora generalizada de los salarios, especialmente los más bajos, premisa imprescindible para garantizar la sostenibilidad del crecimiento, el reforzamiento de los servicios públicos y de la protección social por la vía de una mayor recaudación fiscal y de mayores cotizaciones sociales, y en definitiva la recuperación de los estándares de calidad de vida y bienestar perdidos durante la última década.

El acuerdo contempla medidas a corto plazo, como un incremento salarial para todos los convenios de entorno al 2%, más una parte variable del 1%, que se determinará en cada convenio en función de la productividad o los resultados económicos, en base a indicadores cuantificados, medibles y conocidos por ambas partes, recuperando la cláusula de revisión vinculada a la evolución de la inflación real.

Y recoge también medidas a medio plazo, de ahí la vigencia de tres años acordada (2018, 2019 y 2020), periodo durante el que se trabajará en un aumento progresivo de los salarios mínimos de convenio para alcanzar el último años un salario mínimo garantizado de 14.000 euros anuales. Es verdad que en el caso de Navarra, tan sólo dos convenios y en dos categorías concretas existen salarios mensuales por debajo de los 1.000 euros, pero aunque sólo sea por la dignificación de estos salarios, el acuerdo merece la pena. En todo caso, el acuerdo es estatal y en el conjunto de España alrededor de seis millones de trabajadoras y trabajadores tienen salarios que no alcanzan esos 1.000 euros mensuales.

Los acuerdos incluyen, asimismo, un compromiso firme para la mejora de las condiciones laborales vía ordenación del tiempo de trabajo. En este sentido, se fija que los convenios colectivos introduzcan medidas de flexibilidad como el establecimiento de franjas horarias para la entrada y salida de la jornada laboral, y la creación de una bolsa de horas de la que puedan disponer libremente los trabajadores a lo largo del año, como medida independiente, sin afectación de los derechos que tengan reconocidos los trabajadores por cualquier circunstancia.

El desarrollo de la digitalización, y su afectación cada vez a un mayor número de sectores y actividades, también ha sido contemplado en la negociación, estableciendo el compromiso de las partes para que estos procesos se realicen conforme a un plan estratégico negociado para una transición laboral justa, en el que se dé primacía a los trabajadores y trabajadoras, en el que se incluyan compromisos para la protección de sus derechos y recursos para su formación.

Y hay una apuesta clara por la estabilidad de los marcos laborales, de ahí que la vigencia se extienda a tres años, y el compromiso de las partes de mantener la ultractividad de los convenios durante todo el proceso de negociación y renovación de los mismos.

Por último, las organizaciones sindicales hemos planteado a lo largo del proceso de negociación con las organizaciones patronales, mejorar mediante el acuerdo bipartito algunos de los aspectos más lesivos para los trabajadores y trabajadoras impuestos por las últimas reformas laborales. Finalmente, y ante la apertura de un nuevo escenario político, las partes tomamos la decisión de trasladar al Diálogo Social con el Gobierno la negociación de cuatro cuestiones que consideramos fundamentales: la reforma del artículo 42 del Estatuto de los Trabajadores, sobre contratación y subcontratación de obras y servicios; la regulación de una nueva prestación de la Seguridad Social por el mantenimiento del empleo (ERTE); la modificación del Sistema de Formación para el empleo, es decir, de la Ley 30/2015, de 9 de septiembre; y la recuperación de las condiciones originales del contrato de relevo, que permitiría simultanear el rejuvenecimiento de las plantillas y la creación de empleo de calidad para trabajadores y trabajadoras jóvenes.

En definitiva, hemos dado un importantísimo paso adelante para sentar las bases para dignificar el empleo, para recuperar derechos y condiciones laborales que nos fueron arrebatadas a los trabajadores y trabajadoras con la excusa de la crisis, y para cambiar sustancialmente un mercado de trabajo precarizado y un tejido productivo deteriorado y cada vez más insostenible. Nos queda por delante un gran trabajo para plasmar estos acuerdos en todos y cada uno de los convenios colectivos, pero hemos conseguido alcanzar compromisos que eran imprescindibles para impulsar y encauzar la negociación colectiva.

Jesús Santos Pérez, Secretario General de la UGT de Navarra.

Logo de UGT Juventud Logo de Gobierno de Navarra ·
Subvenciona Instituto Navarro de Deporte y Juventud