Banner alargado
948 291 292

Noticias

imprimir enviar noticia

Sindicalismo internacional y diálogo social

04/11/2015 | Martín Zabalza Arregui, Trabajador de Tecnoconfort-Faurecia afiliado a UGT

Los totalitarismos ultranacionalistas y comunistas destrozan, en la primera mitad del siglo XX, las históricas organizaciones de los trabajadores. Los sindicatos de orientación socialista, nacidos en el siglo XIX, se reorganizan tras la II Guerra Mundial en los países libres, reivindican los valores de la Segunda Internacional y se modernizan.

La central sindical alemana DGB se refunda el 12 de diciembre de 1949 en Múnich. En 1951, el Bundestag aprueba la ley sobre la Cogestión Paritaria de los trabajadores en los consejos de vigilancia de la industria minera. Los metalúrgicos deI sindicato IG Metall exigen la extensión del principio de cogestión y lo consiguen en sectores tan importantes como el de automoción. También la Confederación Danesa de Sindicatos introduce, en los años 60, el concepto de Relaciones Laborales de Cooperación entre patronal y centrales sindicales.

La central obrera de los Estados Unidos y Canadá AFL-CIO (American Federation of Labor and Congress of Industrial Organizations) nace en 1955 tras la fusión de la AFL y la CIO y en acta fundacional acuña el principio de Paz Industrial. En el Reino Unido, donse los tribunales ordinarios no tienen prácticamente competencias para la resolución de conflictos laborales, las reclamaciones se dirigen a los Industrial Tribunals compuestos por un presidente letrado, un representante de los empresarios y otro del sindicato Trade Unions.

En España, tras la dictadura franquista, la UGT asesorada y ayudada por los sindicatos hermanos anteriormente citados, apuesta por un nuevo marco de las relaciones laborales de inspiración democrática y comienza a explorar escenarios de concertación. En 1979, firma en soledad sindical el ABI (Acuerdo Básico Interconfederal) con la CEOE, germen del Estatuto de los Trabajadores aprobado en 1980. En enero de ese mismo año, suscribe también con la patronal el AMI (Acuerdo Marco Interconfederal), al que más tarde se adhiere la USO. En Junio de 1981, hace lo propio con el Gobierno de España, la CEOE y CCOO en el ANE (Acuerdo Nacional de Empleo). En febrero de 1983 se firma el Acuerdo Interconfederal (AI) y en octubre de 1984, el Acuerdo Económico y Social (AES). El 14 de diciembre de 1988, la UGT y CCOO convocan una huelga general y un año más tarde acuerdan la Propuesta Sindical Prioritaria (PSP,) que despeja, por primera vez, el camino para el acuerdo social en las Comunidades Autónomas.

Durante estos años, la UGT de Navarra propone una modernización de la negociación colectiva y del aparato productivo. La potenciación del sector industrial, la apuesta por SEAT-VW, la creación de la Universidad Pública, el impulso a nuevas vías de comunicación e inversiones en sanidad y educación, cuentan con el respaldo decidido del sindicato.

Más tarde, a principios de los años 90, se produce en el seno de la UGT de Navarra un debate histórico que sitúa al sindicato en los parámetros y principios del movimiento sindical socialdemócrata europeo. Modifica sus estructuras internas, y sobre todo, propone una modernización de las relaciones laborales en nuestra Comunidad. Dicha modernización, inspirada en los pactos suscritos en Alemania, Reino Unido, Suecia, Dinamarca etc., dará lugar el 8 de junio de 1995 al Acuerdo Intersectorial de Navarra sobre Relaciones Laborales, negociado por los cuatro principales sindicatos (UGT, CCOO, ELA y LAB) y la CEN, pero suscrito finalmente solo por la patronal, UGT y CCOO.

De este acuerdo nacen el Tribunal Laboral de Navarra, bajo el principio de autonomía colectiva (concepto acuñado por las Trade Unions británicas); el Servicio Navarro de Empleo, basado en el principio de cogestión (modelo alemán impulsado por la DGB); y el Instituto Navarro para la Formación, el Reciclaje y el Empleo (experiencia llevada a cabo con éxito por la LO sueca).

El dialogo social y sus expresiones más avanzadas, la concertación social y la cogestión, tan admiradas en los países más avanzados y democráticos de Europa, Estados Unidos y Canadá son los instrumentos a través de los cuales se producen las adaptaciones a las necesidades y a los cambios que toda sociedad experimenta, dentro de un clima de entendimiento que aleja las tensiones propias de los conflictos. Cuando estalló la actual crisis de Volkswagen, su nuevo presidente Matthias Müller, se reunió en asamblea con los 20.000 trabajadores de su sede central en Wolfsburg. Pues bien, miles de trabajadores portaban una camiseta que había repartido el sindicato IG Metall con el descriptivo lema: “Un equipo. Una familia”. Creo sinceramente que es el mejor modelo posible y que hoy no tiene alternativa. Ahora que los detractores de siempre renuevan críticas, el Gobierno de Navarra haría bien en no echar en saco roto toda la experiencia acumulada. Renovar el actual modelo de diálogo social, sí, todo lo necesario, pero para fortalecerlo, no para dinamitarlo.

Publicado en Diario de Navarra, 4 de noviembre

Logo de UGT Juventud Logo de Gobierno de Navarra ·
Subvenciona Instituto Navarro de Deporte y Juventud