Educación pública

La UGT valora positivamente la propuesta de Ley de Financiación de la Enseñanza Pública de Navarra y reclama participación sindical en su elaboración

01/06/2018

La Secretaria General del sector de enseñanza UGT, Mª José Anaut, ha valorado positivamente la propuesta de Ley de Financiación de la Enseñanza Pública, a la vista del incipiente consenso que parece existir para comenzar a trabajar sobre este importante texto legislativo. Mª José Anaut ha comparecido, junto con los representantes de otros sindicatos ante la mesa de educación del Parlamento de Navarra, donde ha expresado el posicionamiento de la UGT.

El emplazamiento por parte de las fuerzas sindicales a acompañar en esta tarea a los grupos parlamentarios ha obtenido una respuesta positiva, aunque Bildu y Geroa Bai han decidido analizar la propuesta antes de dar una respuesta.

Reproducimos a continuación la intervención de Mª José Anaut ante la comisión parlamentaria:

Introducción

Desde hace pocos meses, la UGT inició junto con el resto de formaciones sindicales una ronda con las personas representantes de Educación de todos los grupos parlamentarios, con el fin de solicitar el apoyo para conseguir la reversión completa de los recortes que ha sufrido la educación pública a lo largo de los últimos años y para que se impulsase una iniciativa legislativa tendente a conseguir una Ley Navarra de Financiación de la Educación Pública.

Se recibió con satisfacción la acogida favorable a las diferentes propuestas por parte de todos los grupos y a partir de ahora se espera que se inicie el camino para concretar la iniciativa.

¿Por qué una ley de financiación de la Educación Pública?

Es de sobra conocido que, como consecuencia de la crisis desde 2010, la Educación Pública sufrió enormes recortes y que muchos de ellos se siguen manteniendo a pesar del cambio de ciclo económico. La inversión, que ya era escasa (3,6% del PIB), bajó más aún. En todos los territorios una parte importante de los presupuestos se dedica a garantizar los servicios públicos esenciales, especialmente la sanidad y la educación, y es fácil echar mano de parte de las partidas dedicadas a estos servicios cuando, supuestamente, la coyuntura lo requiere.

El problema aumenta cuando una situación coyuntural se convierte en permanente. La consecuencia en educación es que se puede poner en grave peligro justamente a la educación pública, la de todas y todos, que es garantía de la cohesión social.

Y en la UGT queremos una Ley de Financiación de la Educación Pública que blinde la financiación permanentemente.

¿Para qué una financiación estable y suficiente de la Educación Pública?

Creemos firmemente que la educación es inversión y no gasto y que por ello, se necesita una financiación estable y suficiente para atender de manera adecuada todas las necesidades que hay en la Escuela Pública. Entre otras:

• Atender a más del 80% del total de las necesidades educativas específicas.

• Llegar hasta el último rincón de la geografía navarra, lo que tiene un coste elevado, pero es, a su vez, garantía de la pervivencia de los pueblos. O en el caso de que no se pueda mantener la escuela hay que hacerse cargo del trasporte del alumnado del ámbito rural.

• Atender a la mayoría de alumnado diverso procedente de distintos lugares y con distintas lenguas y que puede incorporarse a los centros en cualquier momento.

Se necesita financiación para el mantenimiento de las infraestructuras escolares, muchas en un estado deplorable, y de su dotación. También para implementar y desarrollar programas que atiendan a nuevas necesidades, algunas de las cuales responden al cumplimiento de leyes que este mismo Parlamento ha aprobado, como la Ley de Igualdad o la ley LGTBI.

¿Por qué una ley de finaciación ahora?

En 2010, la inversión en educación suponía un 3,6% del PIB de Navarra, cifra que en 2018 ha descendido hasta un 3,2%. El porcentaje de inversión en Navarra es el más bajo de todo el Estado, teniendo en cuenta que la media del resto de los territorios del Estado es el 4,1%. Por otra parte, Navarra sólo destina un 16% de sus presupuestos a educación, por lo que también en este parámetro está a la cola. Esto nos muestra que más allá de las proclamas, la educación pública no es y no ha sido una prioridad en Navarra.

A pesar de la infrafinanciación, la educación pública ha mantenido unos estándares de calidad bastante aceptables y ello ha sido gracias al compromiso del profesorado. Es necesario impulsar nuevos proyectos, programas, cambios metodólogicos para afrontar los retos presentes y futuros, pero todo ello debe ir acompañado de recursos. El tiempo y la energía del profesorado no se puede seguir estirando como un chicle y después de 8 años de sufrir recortes en las plantillas se ha llegado al límite. El aumento de ratios y horas de docencia directa, junto con los criterios restrictivos para la sustitución del profesorado, ha comprometido gravemente la calidad del sistema. Son necesarios más recursos humanos y la consolidación de nuevos puestos de trabajo.

Además el profesorado ha visto mermado su poder adquisitivo en aproximadamente un 15% con las bajadas y congelaciones salariales durante varios años. La UGT pide también que haya un aumento de sus retribuciones. Si queremos que la profesión docente tenga reconocimiento social es imprescindible que también tenga reconocimiento salarial.

Todo ello, supone incrementar de manera estable los presupuestos de educación y para ello debería tener el aval de una ley de financiación aprobada en este Parlamento.

¿Qué pedimos?

En la UGT creemos que es absolutamente necesaria una Ley de Financiación de la Educación Pública de Navarra, que asegure un incremento progresivo de las partidas destinadas a tal efecto en los presupuestos de Navarra. Esta ley debería ser fruto de un acuerdo de todos los partidos para que, independientemente de quien gobierne, la Educación Pública no esté sometida a los vaivenes presupuestarios o partidistas.

La UGT con el resto de sindicatos quisiera que la elaboración de dicha ley se inicie cuanto antes para que pueda verse reflejada en los próximos presupuestos.